La semana arranca con la noticia más importante del mes en los mercados globales: los resultados del Q2 de las tres grandes tecnológicas confirman que el boom de la inteligencia artificial dejó de ser una promesa y se convirtió en ganancias reales. Amazon superó el hito de los USD 3 billones de valuación bursátil tras subir casi 5% y tocar máximos históricos de USD 287. El driver fue AWS, su división de nube, que creció 36,7% interanual — el ritmo más rápido en 18 trimestres. Microsoft sumó 5,3% y Meta Platforms avanzó 6,6%. En conjunto, las tres empresas valen más que el PBI combinado de toda América Latina. Y siguen creciendo.
Lo que hace especiales a estos resultados no es solo el tamaño de los números — es lo que dicen sobre el ciclo de la IA. Hace un año, el mercado debatía si la inversión masiva en infraestructura iba a generar retornos o si era una burbuja de expectativas. Hoy, con AWS creciendo al 36,7% y Meta reportando que la IA mejoró tan radicalmente su sistema publicitario que los anunciantes pagan más por mejores resultados, esa pregunta empieza a tener respuesta. El dinero que Amazon, Google y Microsoft invirtieron en centros de datos y chips de Nvidia está volviendo en forma de ingresos. Eso cambia la narrativa de largo plazo — y le da sustento al rally tecnológico que viene resistiendo correcciones desde hace meses. El miércoles 28 de agosto reporta Nvidia: si confirma la misma tendencia, el mercado tiene combustible para seguir.
Para Argentina, el contexto global de tecnológicas al alza es un viento de cola que llega de forma indirecta: mejora el apetito por activos de riesgo, baja la aversión global y favorece el flujo hacia emergentes. Sin embargo, el riesgo país sigue en la zona de los 415-440 puntos, lejos de los 400 que el mercado esperaba perforar en julio, y el Merval acumula apenas 8% en lo que va de 2026, perdiendo contra la inflación. La desconexión entre una macro local que sigue mejorando — BCRA comprando divisas, inflación desacelerando, reservas altas — y un mercado de acciones que no termina de despegar es el enigma del momento. Para Delphos Investment, "el índice accionario sigue atado a los flujos globales y no rompe el rango lateral vigente desde octubre: la macro mejora y comprime tasas de descuento, mientras el ciclo de actividad y la imagen del Gobierno demoran".
El catalizador que le falta a las acciones argentinas no es macroeconómico — es microeconómico. El mercado necesita ver que la recuperación de actividad se traduce en resultados corporativos concretos: más crédito, más consumo, márgenes en expansión. Eso llega con retraso respecto a los grandes indicadores macro. Y en un año electoral como 2027 que ya empieza a proyectar su sombra, el mercado también va a pedir señales de continuidad del programa más allá del mandato actual.
Amazon ya vale USD 3 billones. El Merval sube 8% en el año y pierde contra la inflación. La macro argentina está bien — las acciones esperan que la economía real las alcance.