El acuerdo de Ormuz que no llega y Argentina pagando el precio

El mercado argentino llegó al viernes de la peor manera: el conflicto en Medio Oriente reactivó la volatilidad sobre el final de la rueda del jueves, el riesgo país subió alejándose de los 400 puntos y los activos locales volvieron a sufrir el golpe de una geopolítica que no termina de resolverse. El Merval cayó 1,76% hasta los 3.100.732 puntos — su nivel más bajo del mes — y el peso se debilitó a $1.500 por dólar. La semana cierra con una sensación de oportunidad perdida: el acuerdo de Ormuz estuvo más cerca que nunca, Bessent llegó a decir que podría firmarse "este martes o miércoles", y sin embargo hoy es viernes y el comunicado conjunto todavía no llegó.

Para entender por qué esto importa tanto hay que entender la cadena de efectos. El Estrecho de Ormuz movía, antes del conflicto, una quinta parte del suministro diario mundial de petróleo y gas natural licuado. Con el estrecho bloqueado, el Brent se disparó de USD 70 a USD 120 en cuestión de semanas. Eso generó inflación energética global, que a su vez llevó a la Fed a endurecer el tono, que a su vez subió las tasas largas americanas, que a su vez encareció el financiamiento para todos los emergentes, Argentina incluida. Como bien resumió Víctor Cantori, de Bursátil X: "el Brent seguirá marcando el pulso — cualquier novedad sobre Ormuz, escalada o señal de tregua, va a mover bonos y acciones antes que cualquier dato doméstico". No es una hipérbole — es literalmente lo que está pasando.

Lo llamativo de la jornada fue la divergencia interna. YPF subió 2% al confirmar la venta de dos campos convencionales a Pecom, avanzando en su estrategia de concentrar capital en Vaca Muerta. Es una decisión corporativa inteligente: vender activos maduros y de bajo margen para financiar la expansión en el activo más rentable del portafolio. Pero el resto del panel no tuvo esa noticia para sostenerse. Galicia cayó 3,5%, MELI cerró -5,3% en Nueva York y el dólar llegó a $1.500. Las tasas tampoco ayudan: el REM confirmó que ninguna consultora cree que bajen durante el año — la caución a 1 día sigue en 25% efectivo, por encima de la inflación proyectada.

Sin embargo, hay algo que vale la pena no perder de vista. El fondo de la situación argentina — reservas en casi USD 50.000 millones, inflación en 2,1%, riesgo país en mínimos de ocho años, FMI de respaldo — no cambió. Lo que cambió es el contexto externo, que semana a semana pone a prueba la resistencia de esos fundamentos. El Cronista reportó esta semana que Wall Street ve un potencial de suba superior al 70% en una acción argentina — lo que confirma que los grandes inversores internacionales siguen viendo valor estructural en los activos locales, independientemente del ruido de corto plazo. El oro subiendo 3,16% hasta los USD 4.376 dice que el mercado está buscando refugio — no que abandonó los activos de riesgo para siempre.

El acuerdo de Ormuz que no llega es el tema de la semana. Pero Argentina tiene sus propios números para sostenerse. La semana que viene, el mercado va a pedir que alguno de los dos se mueva.

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