El mercado argentino empieza a descontar 2027 y la macro sola no alcanza

Pese a la consolidación del superávit fiscal y la acumulación de reservas en el BCRA, los activos argentinos volvieron a mostrar números rojos en las últimas dos semanas, reflejados en la caída de las acciones del Merval y en un rebote del riesgo país, que pasó de un piso de 410 puntos a ubicarse cerca de la zona de los 460. El Merval arranca esta semana en 2.947.349 puntos — perforando nuevamente los 3 millones — y el índice en dólares ya está por debajo de los 1.900, lejos de los 2.200 que tocó en el primer semestre. La pregunta que el mercado se está haciendo esta semana no es sobre la inflación ni sobre las reservas — es sobre 2027.

En las últimas dos semanas se profundizó un cambio de tendencia en la City porteña que comenzó a alinear el optimismo financiero con el estancamiento de la economía real. El mercado financiero y la economía real son dos cosas distintas en Argentina — siempre lo fueron — pero en períodos electorales esa brecha se cierra de manera abrupta. Los inversores saben que un programa económico exitoso en las cuentas fiscales y las reservas no necesariamente se traduce en votos si el salario real, el empleo y el consumo no acompañan. Y los datos de actividad de los últimos meses muestran una recuperación que existe pero que llega con retraso y de manera desigual. La caída del Merval y el rebote del riesgo país reflejan esa lectura: los inversores están incorporando una prima de riesgo político que hace dos meses no estaba en los precios.

El contexto externo, paradójicamente, no es el problema esta semana. Wall Street arranca cerca de máximos históricos con el S&P 500 en 7.737 puntos y el Dow por encima de 54.000. La inflación americana cedió al 3,5% en julio y la Fed tiene menos urgencia de subir tasas. El petróleo opera en torno a USD 82-85, lejos de los USD 110 del pico del conflicto con Irán. Nada de eso está generando el tipo de shock externo que históricamente arrastra a los emergentes. El problema es endógeno. Como sintetizó Delphos Investment, "el índice accionario S&P Merval sigue atado a los flujos globales y no rompe el rango lateral vigente desde octubre: la macro mejora y comprime tasas de descuento, mientras el ciclo de actividad y la imagen del Gobierno demoran".

El catalizador externo más cercano que puede cambiar el humor del mercado tiene fecha y nombre: Nvidia reporta el jueves 28 de agosto. Si los números del Q2 confirman que el boom de infraestructura de IA sigue acelerándose — y todo indica que así será, dado el backlog récord de Dell y la demanda que Cisco describió como "la más generalizada en tres décadas" — el Nasdaq sube, el apetito por activos de riesgo mejora y los ADRs argentinos capturan parte de ese movimiento. Pero para que ese viento de cola se sostenga en el tiempo, Argentina necesita algo que Nvidia no puede darle: señales concretas de que el ciclo económico se está acelerando y de que el programa político tiene continuidad más allá de 2027.

La macro argentina está bien. El mercado quiere saber si 2027 también va a estarlo. Esa respuesta no viene de los balances de Nvidia — viene de las urnas.

Regresar al blog

3 comentarios

Con respecto a los bonos, a mí me recomendaron cambiar AO27 y AO28 para migrar a AL35 y AL41. Ese movimiento lo hicieron el 30/6/26…no pasaron 2 meses aún y ya estoy en pérdida. Cual es la estrategia a futuro?

Claudio

Hola buenas tardes, qué hacemos con los bonos ? Vendemos mantenemos ? Necesito saber ya que casi el 100% de mi cartera está en bonos

Lucas Espinola

Hola buenas tardes, qué hacemos con los bonos ? Vendemos mantenemos ? Necesito saber ya que casi el 100% de mi cartera está en bonos

Lucas Espinola

Deja un comentario