La empresa que no para de crecer
Ayer MercadoLibre publicó sus resultados del segundo trimestre y rompió una barrera que ninguna empresa latinoamericana había cruzado antes. Por primera vez en su historia, superó los USD 10.000 millones de ingresos en un solo trimestre, creciendo un 50% respecto al año anterior — el ritmo más rápido en cuatro años y el trigésimo trimestre consecutivo con expansión superior al 30%. Para dimensionarlo: en tres meses, MercadoLibre generó más ingresos que el PBI anual de varios países latinoamericanos.
Los números que importan son llamativos por donde se los mire. Los usuarios activos crecieron 37% interanual — el doble del ritmo de hace un año. El BPA ajustado fue de USD 9,19, superando los USD 8,70 que esperaba el mercado. El negocio de e-commerce creció 50% y el de fintech (Mercado Pago) un 49%. Y como señal concreta de apuesta al mercado local, la empresa comprometió USD 3.400 millones de inversión en Argentina durante 2026.
Entonces, ¿por qué cayó la ganancia?
Acá está la paradoja que confunde a muchos. Pese a los ingresos récord, la ganancia neta cayó 10,8% interanual. ¿Cómo puede una empresa ganar menos cuando vende más?
La respuesta es una decisión estratégica deliberada. MercadoLibre está gastando más de lo que ingresa en construir su ecosistema: envíos gratis, tarjetas de crédito, captación masiva de usuarios, MELI+, logística propia. Todo eso cuesta dinero hoy y genera retorno mañana. Es exactamente la misma jugada que hizo Amazon durante años — perdía dinero trimestre a trimestre mientras construía la infraestructura que hoy genera decenas de miles de millones. El propio CEO lo confirmó: esta situación de inversión por encima de la rentabilidad no va a cambiar en el corto plazo.
La pregunta que se hace el mercado es simple: ¿confiás en que el retorno llega? Si la respuesta es sí, el precio actual es una oportunidad. Si dudás, los márgenes comprimidos son una señal de alerta.
Lo que significa para el inversor argentino
MercadoLibre cotiza en el Nasdaq bajo el ticker MELI y sus CEDEARs se operan en la bolsa local en pesos. Es una de las pocas formas de apostar al crecimiento de América Latina sin asumir riesgo soberano argentino puro — aunque Argentina es su segundo mercado más importante después de Brasil.
La inversión de USD 3.400 millones en el país durante 2026 no es un número menor. Es la señal más concreta de que una empresa de clase mundial le sigue creyendo al programa económico argentino y ve oportunidades reales de crecimiento en el mercado local. En un año donde el Merval lucha por encontrar su propio catalizador, esa apuesta habla por sí sola.
Los ingresos rompen récords, la ganancia baja y la empresa igual invierte USD 3.400 millones en Argentina. A veces lo más importante no está en el número del balance — está en la dirección hacia donde apunta el negocio.